Yo también soy malagueña y os voy a contar mi experiencia. La danza oriental, siempre me pareció algo que no tenia que ver conmigo y que jamas me atrevería con ella. Pero, que cierto es el refrán: nunca digas de este agua no beberé,  cuando empece a bailar ya no he podido parar. Hoy dia es una de mis grandes pasiones.

Tal es mi devoción por esta danza, que uno de mis mejores amigos y confidentes, mi gato, se llama Baladi, como un estilo de danza oriental egipcia.

También tengo que agradecer a este baile, que he conocido a muy buenas colegas y amigas que comparten esta aficcion.

Asi que animo a todos y todas que tengan un poco de curiosidad por el “Bellydance”,  a que lo prueben. Quedaréis  maravillados por esta magnífica danza y dejara en vosotros una huella imborrable.