AISEL Soy malagueña y como buena andaluza, tengo una gran devoción por la danza y la música.


Desde muy pequeñita me gustó el baile flamenco por su riqueza y  embrujo.


Un día, en mi trabajo escuché por primera vez el "dum-ta"de un darbouka y me cautivó de tal forma ese sonido que no paré hasta conseguir bailar a su ritmo y desde entonces sigo sin poder dejar de bailar esta maravillosa danza que es la oriental.

 

Me apasionan los ritmos fuertes, pero cuando escucho una dulce y lenta melodía de laúd, me transporta a un lugar a la vez lejano y cercano, a cualquier rincón del enigmático Egipto.

 

Aisel os invita a descubrir y sumergirse en este mundo misterioso y fascinante que seguro que os atrapará.

© 2009 Al-Kamra