AISEL Soy malagueña y como buena andaluza, tengo una gran devoción por la danza y la música. 
Desde muy pequeñita me gustó el baile flamenco por su riqueza y embrujo.
Un día, en mi trabajo escuché por primera vez el "dum-ta"de un darbouka y me cautivó de tal forma ese sonido que no paré hasta conseguir bailar a su ritmo y desde entonces sigo sin poder dejar de bailar esta maravillosa danza que es la oriental.
Me apasionan los ritmos fuertes, pero cuando escucho una dulce y lenta melodía de laúd, me transporta a un lugar a la vez lejano y cercano, a cualquier rincón del enigmático Egipto.
Aisel os invita a descubrir y sumergirse en este mundo misterioso y fascinante que seguro que os atrapará
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